Perfil


Biografía.
       Josep Asensi (Benetússer, 1967). Licenciado en Medicina en Valencia en 1991, Máster en Mastología en 1997, Especialista en Cirugía en 1997, Doctor (“cum laude”) en 1998, Especialista en Radiodiagnóstico en 2012.
       Tuvo a bien nacer el mismo año que el BigMac, lo cual no deja de ser una extraña paradoja dados sus gustos alimentarios. Ese mismo año murió El Ché, pero él aún no lo sabe y a mí me da pena decírselo. Desde pequeño quiso ser escritor, cirujano y Presidente de la República, y el primero en ganar simultáneamente los premios Nobel de Literatura, Medicina y Paz, pero por algún inexplicable capricho del destino no logró tan altos objetivos.
       Fue el niño miope y debilucho al que pegaban en el colegio. Desastroso en los deportes, se refugió en la lectura y así le ha ido: gastó sus pagas en libros y escribió tonterías para sus compañeros de colegio, instituto y facultad. Tras ganar esos premios que gana todo el mundo (y que sólo algunos se atreven a citar como si tuviera algún mérito), decidió que era mejor probar suerte como galeno. Así fue como dejó sus novelas durmiendo en un cajón y trocó la Olivetti por el bisturí.
      Tras algunos años ejerciendo su oficio en la sanidad pública, una lesión de la mano derecha lo alejó de los quirófanos. Con un “cese por incapacidad permanente” se refugió en sus otras dos grandes pasiones: la Historia y la narrativa, a las que no había podido dedicar tanto tiempo como le hubiera gustado. Así volvió a coger la pluma (o el boli azul, que para el caso es lo mismo). Como la Olivetti ya no estaba operativa, cedió a la tentación de la informática para pasar a limpio.
       Como muestra de sus rarezas, se empeña en escribir a mano.
     Actualmente ha vuelto al ejercicio de la medicina en otra especialidad, la Radiología. Ha publicado aburrida literatura científica y no tiene carnet de ningún partido. O sea, que los Nobel tendrán que esperar.
        Por ahora intenta compatibilizar la escritura, la medicina, las tareas del hogar, la sabihondez repelente y la degustación de buena comida, con aceptables resultados.


Layos.
       De pequeño le dieron a leer unos librillos sobre mitología para que viera lo ridículos que eran los falsos dioses del paganismo; lograron todo lo contrario. Enamorado de la mitología, devoró cuanto cayó en sus manos. Lector obsesivo, conoció a Homero y ya no lo abandonó. Aficcionado a la Historia, se empapó con todo lo que estuvo a su alcance. Con el tiempo descubrió que había un lugar común en el que confluían la mitología, la épica y la Historia: la Edad del Bronce.
       Apasionado con los héroes de antaño, y con mucho tiempo libre, se decidió a recrear la Grecia del segundo milenio antes de nuestra Era. De la mano de Ediciones Evohé, en 2009 vió la luz Layos, una novela ambientada en la ciudad de Tebas mil años antes del nacimiento de Pericles, en el siglo XIV a.c., en la época que se ha dado en llamar “civilización micénica”, cuando los escudos eran de piel de buey y los yelmos se fabricaban con colmillos de jabalí.
        Esta novela ejecuta una ambientación micénica e hila el mito dentro de la historia; recupera y dignifica la figura de Layos, sirviendo su historia de amor con el adolescente Crisipos como telón de fondo para mostrarnos toda la sociedad aquea de la Edad del Bronce. Ha evitado el error más frecuente: confundir la Grecia del Bronce con la Grecia Clásica (separadas mil años entre sí). Años de investigación han servido para no dejar nada al azar: navegación, tácticas militares, gastronomía, vida cotidiana, se narran sin excesos pero sin errores.

Otros relatos.
          Tras la publicación de Layos estuvo un par de años sin escribir, pero luego se puso de nuevo las pilas y han ido saliendo de su pluma (o sea, de su bolígrafo azul) varios relatos.
            Ha participado con sus relatos en numerosos libros colectivos: «700» en El cuento de otoño y otros relatos (Ed. Evohé, 2011); «Adoro mi trabajo» en PervertiDos (Ed. Traspiés, 2012); «El penseque y el arroz» en Relatos a fuego lento (Generación Bibliocafé, 2012); «Nómada» en El monje y la pulga y otros relatos (Ed. Evohé, 2013); «La cautiva» en Sesión continua (Generación Bibliocafé, 2013); «Baltasar y las Wistar» en Animales en su tinta (Generación Bibliocafé, 2013); «Las vidas del papiro» en Último encuentro en Bibliocafé (Generación Bibliocafé, 2014); «Niké» en Por amor al arte (Generación Bibliocafé, 2014); "El retorno" en Relatos sin fronteras (Generación Bibliocafé, 2015); "De todos los bares del mundo" en Sangre y Niebla (Ed. Evohé, 2016); "Migración", "Un poema y un error" y "Dulces soldaditos" en Relatos en miniatura (Fundación Museo L'Iber, 2016); "Voces de Ítaca" en ¿Cuánto pesa un libro? (Generación Bibliocafé, 2017)
            Se siente particularmente orgulloso de los premios otorgados por la Fundación Museo L'Iber, una institución a la que tiene un especial cariño: "Un poema y un error" (2º premio en 2012), "Dulces soldaditos" (mención especial en 2014) y "La otra mejilla" (ganador en 2015).
            Están pendientes de publicación sus relatos "La otra mejilla" (por la Fundación Museo L'Iber) y "Último mensaje" (con el colectivo de escritores El Cuaderno Rojo).
            Actualmente trabaja en otra novela, que espera terminar en 2018.


2 comentarios:

  1. Podrà ser veritat? Ets el meu alumne que venia a les dances i al teatre en Benetússer?
    Si no és així, disculpa'm
    marisa lacuesta

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